La
transición de la moral.
o La
ética de los tiempos democráticos que corren es “indolora” alérgica a los
deberes, a las obligaciones y a los sacrificios personales.
o
En
nuestras sociedades, los objetos y marcas se exhiben más que las exhortaciones
morales.
o
Los
requerimientos materiales predominan sobre la obligación humanitarista, las
necesidades sobre la virtud, el bienestar sobre el bien.
o
La
era moralista tenía como ambición la disciplina del deseo, nosotros lo
exacerbamos.
o
La
era moralista exhortaba a los deberes hacia uno mismo y hacia los demás,
nosotros invitamos a la comunidad.
o
La
obligación ha sido reemplazada por la seducción, el bienestar se ha convertido
en Dios y la publicidad en su profeta.
o
La
primacía de la relación hombre/cosa sobre la relación hombre/hombre se ha
adueñado de los signos de la vida cotidiana.
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